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10 de diciembre de 2011

Turismo Carretera: ¿Usted esperaba algún cambio?... Nosotros no…


CAMBALACHE
    El Turismo de Carretera volvió a la pista tras el penoso accidente que le costó la vida al piloto Guido Falaschi.

   Todos y cada uno desde su posición reclamaron por cambios sustanciales que apunten básicamente a la prevención sin embargo y como era de suponer, la ACTC O PONGALE EL NOMBRE QUE MEJOR LE GUSTE haciendo honor al famoso tango “Cambalache”, dijo acá no ha pasado nada y que siga el carnaval.
    En esta nota que aparece en el Diario Olé y que trascribimos a continuación se hace clara mención a lo que señalamos.
   Casi un mes pasó del accidente de Balcarce en el que falleció Guido Falaschi. Y el TC volvió a pista. Mucho se habló en las semanas previas de lo acontecido en el Fangio, mucho se criticó, mucho se propuso y hasta hubo intenciones de modificar las cosas. También hubo pilotos que no soportaron lo sucedido y decidieron no asistir a esta última fecha de Buenos Aires por sugerencia de su familia, o por caer en un bajón anímico. Otros, en las próximas horas, quizás anuncien su retiro de la actividad trastocados por la muerte del pibe de 22 años. Pero, lamentablemente, nada parece haber cambiado.
   “Hay tierra por todos lados; en la S del Ciervo y en Salotto, ojalá se solucione”, comentó Guillermo Ortelli. Pese a que un grupo de pilotos (Matías Rossi, Diego Aventín y Claudio Kohler) habían revisado el trazado hace un par de semanas y propuesto algunos trabajos, los protagonistas se encontraron con obras extras que dificultaron el primer día. “Vieron que había pozos en la banquina y tiraron tierra como venía, justo en el lugar por donde pasamos nosotros. ¡Es un desastre! Pero la culpa no la tiene ni la ACTC ni nosotros, sino la gente del Autódromo, que hace diez años hacen las mismas cagadas”, criticó duramente Christian Ledesma.
   Las tareas en el Gálvez se centraron en la colocación de 3.500 neumáticos, el enzunchado de los muñecos de protección, la demarcación de una vía de escape en el sector de Ascari (para que los autos que se pasen en el frenaje transiten obligatoriamente) y el rellenado de algunas zonas en las que la pista quedaba más alta que la banquina. “Estamos regando, pero con el calor se seca la tierra y con el paso de los coches se levanta”, contó uno de los encargados del circuito. El polvo sobre el asfalto dificultó el tránsito de las máquinas y, por suerte (¿hay que recurrir a la fortuna?), sólo hubo algunos despistes.
   En la reunión de pilotos, que duró más de una hora, se trató el tema circuitos y sus medidas de seguridad. La dirigencia de la ACTC les dio a los pilotos un cuestionario para que sugieran los autódromos que crean aptos para armar el calendario 2012. “Nosotros somos pilotos, no expertos en seguridad. Para ello debe haber gente experta”, señaló Ledesma. En Buenos Aires no la hubo y las consecuencias fueron leves.
   ¿Y las sensaciones? Que nada cambió.

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